Introducción
Las enchiladas verdes de pollo son uno de esos platillos que nunca fallan. La salsa de tomatillo envuelve el pollo desmenuzado con una acidez suave y un toque de chile que hacen que todo el plato se sienta redondo y reconfortante. Esta receta toma la base clásica que popularizó Kiwilimón y la adapta con pasos claros para que la puedas preparar cualquier día de la semana, sin complicaciones.
Si tienes pollo cocido de sobra o compraste uno rostizado, mejor todavía — la mitad del trabajo ya está hecho.
Ingredientes
Para la salsa verde:
- 500 g de tomatillos (tomates verdes), sin cáscara
- 2 chiles serranos (o al gusto)
- 1/4 de cebolla blanca
- 2 dientes de ajo
- 1/2 taza de cilantro fresco
- 1/2 taza de caldo de pollo
- Sal al gusto
- 1 cucharada de aceite vegetal
Para el relleno:
- 2 pechugas de pollo cocidas y desmenuzadas (aproximadamente 2 tazas)
- Sal y pimienta al gusto
Para armar las enchiladas:
- 12 tortillas de maíz
- 1 taza de crema ácida
- 1 taza de queso fresco desmoronado
- 1/4 de cebolla blanca, en aros finos
- Aceite para freír las tortillas
Instrucciones Paso a Paso
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Cocina los tomatillos. Pon los tomatillos, los chiles serranos, la cebolla y el ajo en una olla con agua suficiente para cubrirlos. Hierve a fuego medio durante ocho minutos, hasta que los tomatillos cambien de color y estén tiernos.
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Licúa la salsa. Escurre los ingredientes cocidos y pásalos a la licuadora junto con el cilantro y el caldo de pollo. Licúa hasta obtener una salsa homogénea. Prueba y ajusta la sal.
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Fríe la salsa. Calienta una cucharada de aceite en una cazuela a fuego medio-alto. Vierte la salsa licuada con cuidado — va a salpicar — y cocina durante cinco minutos, moviendo con frecuencia, hasta que espese ligeramente y cambie a un verde más oscuro. Reserva.
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Prepara el pollo. Mezcla el pollo desmenuzado con un poco de sal y pimienta. Si quieres darle más sabor, agrega dos o tres cucharadas de la salsa verde al relleno y mezcla bien.
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Calienta las tortillas. En un sartén pequeño con aceite caliente, pasa cada tortilla unos diez segundos por lado — solo para suavizarla, no para que quede crujiente. Escúrrela sobre papel absorbente. Repite con todas las tortillas.
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Rellena y enrolla. Toma una tortilla, coloca dos cucharadas generosas de pollo desmenuzado en el centro, enrolla bien y colócala con el cierre hacia abajo en un refractario o plato amplio. Repite hasta terminar con todas las tortillas.
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Baña con la salsa. Cubre las enchiladas generosamente con la salsa verde caliente. Asegúrate de que queden bien bañadas para que no se resequen.
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Agrega los toppings. Distribuye la crema ácida sobre la salsa, luego espolvorea el queso fresco y los aros de cebolla. Sirve de inmediato.
Consejos
Controla el picante desde el inicio. Los chiles serranos varían mucho en intensidad. Si no estás seguro de tu tolerancia al picante, empieza con un solo chile, prueba la salsa después de licuar y agrega más si lo necesitas. Es mucho más fácil subir el picante que bajarlo.
No frías las tortillas de más. El objetivo al pasar las tortillas por aceite es que sean flexibles para enrollar, no que queden doradas. Si las fríes demasiado, se romperán al doblarlas. Diez segundos por lado es suficiente.
Arma el plato en el último momento. La salsa y el pollo los puedes preparar con horas de anticipación, incluso de un día para otro. Pero fríe las tortillas y arma las enchiladas justo antes de servir, o la tortilla se empapará demasiado con la salsa y perderá consistencia.
Preguntas Frecuentes
¿Puedo usar tortillas de harina en lugar de maíz?
Puedes, pero el resultado va a ser bastante diferente. Las tortillas de harina absorben más la salsa y tienden a deshacerse con mayor facilidad. Las de maíz aguantan mejor la fritura y la salsa, y son las que le dan el sabor y la textura característicos de las enchiladas tradicionales. Si solo tienes de harina, caliéntalas en el comal sin aceite y procede rápido.
¿Se puede hacer la salsa sin licuadora?
Sí. Después de hervir los ingredientes, puedes molerlos en un molcajete para obtener una salsa más rústica con más textura. Lleva un poco más de tiempo y esfuerzo, pero el resultado es muy bueno. También existe la opción de usar una batidora de mano directamente en la olla, aunque la salsa quedará menos fina.
¿Cuánto tiempo se conservan las enchiladas armadas?
Una vez armadas y bañadas con salsa, las enchiladas aguantan bien en el refrigerador hasta dos días en un recipiente tapado. Para recalentarlas, usa el horno a 180 °C durante diez o quince minutos, o caliéntalas en microondas con un trapo húmedo encima para que no se resequen. Los toppings como la crema y el queso fresco agrégalos siempre al momento de servir.