Introducción
Las enchiladas verdes con chile poblano y tomate tienen ese equilibrio que las hace tan satisfactorias: una salsa con cuerpo y un toque de picor suave, tortillas bien impregnadas y el relleno que tú elijas. Esta versión usa tomates frescos y chile poblano asado como base de la salsa, lo que le da un sabor más profundo que la versión solo con tomatillo.
No necesitas técnica especial ni ingredientes difíciles de encontrar. Con una hora de tu tiempo tienes una comida completa sobre la mesa.
Ingredientes
Para la salsa verde con poblano:
- 500 g de tomate verde (tomatillo)
- 2 chiles poblanos medianos
- 2 dientes de ajo
- ¼ de cebolla blanca
- 1 taza de caldo de pollo (o agua)
- 1 cucharada de aceite vegetal
- Sal al gusto
- Un puñado de cilantro fresco (opcional)
Para las enchiladas:
- 12 tortillas de maíz
- 2 tazas de pollo cocido y deshebrado
- 1 taza de crema ácida
- 150 g de queso fresco desmoronado
- ½ cebolla morada, en rodajas finas
- Aceite para pasar las tortillas
Instrucciones Paso a Paso
-
Asa los chiles poblanos. Ponlos directamente sobre la llama del gas o bajo el asador del horno, girándolos hasta que la piel esté negra y ampollada por todos lados. Mételos en una bolsa o en un recipiente tapado por 10 minutos. Luego pélalos, ábrelos, quítales las semillas y las venas, y córtalos en tiras gruesas.
-
Cuece los tomatillos. Quítales la cáscara papery y lávalos bien. Ponlos en una olla con agua que los cubra, lleva a hervor y cocina por ocho minutos hasta que cambien de color a verde oliva y estén suaves. Escúrrelos.
-
Licúa la salsa. En la licuadora pon los tomatillos cocidos, los chiles poblanos asados, el ajo, la cebolla y el caldo. Licúa hasta obtener una mezcla homogénea. Si usas cilantro, agrégalo aquí.
-
Fríe la salsa. Calienta una cucharada de aceite en una olla o sartén profunda a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, vierte la salsa licuada con cuidado —va a salpicar. Deja que burbujee, mueve y cocina por cinco minutos hasta que espese un poco y cambie a un verde más oscuro. Sazona con sal y baja el fuego al mínimo para mantenerla caliente.
-
Prepara las tortillas. En un sartén aparte, calienta un poco de aceite a fuego medio. Pasa cada tortilla por el aceite caliente durante unos 15 segundos por lado, solo para que se suavicen y no se rompan al enrollar. No las fríes, solo las ablandes. Ve colocándolas sobre papel absorbente.
-
Rellena y enrolla. Pon una porción de pollo deshebrado en el centro de cada tortilla, enrolla y colócala con la unión hacia abajo en un refractario o plato. Repite con todas.
-
Baña las enchiladas. Vierte la salsa verde caliente sobre las enchiladas de manera generosa. Asegúrate de que queden bien cubiertas.
-
Agrega los toppings. Encima distribuye la crema, el queso fresco desmoronado y las rodajas de cebolla morada. Sirve de inmediato.
Consejos
Controla el picor según tu gusto. El chile poblano asado da un picor suave que la mayoría tolera bien. Si quieres menos picor, quita bien todas las venas y semillas. Si quieres más, añade un chile serrano o jalapeño al momento de licuar.
El paso de freír las tortillas no es opcional. Puede parecer un detalle, pero una tortilla que no pasó por aceite caliente se rompe al enrollar y se deshace con la salsa. Esos 15 segundos marcan la diferencia.
Puedes armar las enchiladas con anticipación. Enrolla las tortillas con el relleno y guárdalas tapadas en el refrigerador hasta con un día de anticipación. La salsa guárdala por separado. Cuando vayas a servir, calienta la salsa, báñalas y listo.
Preguntas Frecuentes
¿Puedo usar chile poblano en lata o frasco en lugar de fresco?
Sí, pero el sabor cambia bastante. El chile poblano fresco asado tiene un sabor ahumado que es parte del carácter de esta salsa. El chile en conserva funciona como recurso cuando no encuentras fresco, pero si puedes conseguirlo fresco, vale la pena el esfuerzo de asarlo.
¿Qué más puedo usar como relleno además de pollo?
El queso panela o queso Oaxaca derretido funcionan muy bien si quieres una versión vegetariana. También puedes usar frijoles refritos solos, o mezclar frijoles con queso. El pollo deshebrado es el clásico, pero esta salsa verde combina bien con cualquiera de esas opciones.
¿Se pueden hacer sin freír las tortillas?
Puedes calentarlas en comal seco o envolverlas en un trapo húmedo y meterlas al microondas por 30 segundos para suavizarlas. Quedan funcionales, aunque la textura final es un poco diferente: menos sedosa y más propensa a romperse. Si priorizas la facilidad sobre la textura, adelante.