Arroz Con Leche Cremoso

Aprende a preparar arroz con leche cremoso, un postre reconfortante con ingredientes simples. Receta fácil y deliciosa.

Preparación 10 min
Cocción 45 min
Porciones 4
Arroz Con Leche Cremoso

Introducción

El arroz con leche cremoso es uno de esos postres que nunca falla. Con ingredientes que probablemente ya tienes en casa, puedes preparar un postre reconfortante que gusta a todas las edades. La clave para que quede realmente cremoso —no aguado ni apelmazado— está en la cocción lenta y en el uso de leche condensada, que reemplaza parte del azúcar y aporta una textura suave y sedosa desde el primer bocado.

Esta receta es sencilla, sin técnicas complicadas, y el resultado es un arroz con leche que se sostiene solo.


Ingredientes

  • 1 taza de arroz blanco de grano redondo (o grano corto)
  • 2 tazas de agua
  • 1 litro de leche entera
  • 1 lata de leche condensada (395 g)
  • 1 rama de canela
  • 1 tira de cáscara de limón (solo la parte amarilla, sin la parte blanca)
  • 1 pizca de sal
  • Canela en polvo para decorar

Instrucciones Paso a Paso

  1. Precuece el arroz. Coloca el arroz y las 2 tazas de agua en una olla mediana. Lleva a ebullición a fuego medio-alto y cocina sin tapar hasta que el agua se absorba casi por completo, unos 8 minutos. No hace falta que el arroz esté cocido del todo en este paso.

  2. Agrega la leche y los aromáticos. Vierte el litro de leche entera sobre el arroz. Añade la rama de canela, la cáscara de limón y la pizca de sal. Revuelve para integrar todo.

  3. Cocina a fuego lento. Baja el fuego a medio-bajo y cocina sin tapar, revolviendo con frecuencia para que el arroz no se pegue al fondo. Este proceso toma entre 25 y 35 minutos. La mezcla debe burbujear suavemente —si hierve con fuerza, baja más el fuego.

  4. Incorpora la leche condensada. Cuando el arroz esté tierno y la mezcla haya espesado notablemente, retira la rama de canela y la cáscara de limón. Añade la leche condensada y revuelve bien. Cocina cinco minutos más a fuego bajo para que todo se integre.

  5. Ajusta la consistencia. Apaga el fuego cuando el arroz con leche aún parezca un poco más líquido de lo que quieres. Al enfriarse, espesa bastante. Si lo quieres más fluido, agrega un chorrito de leche caliente y revuelve.

  6. Sirve y decora. Sirve en tazones o recipientes individuales. Espolvorea canela en polvo por encima. Puedes comerlo tibio o dejarlo enfriar y refrigerarlo un par de horas antes de servir.


Consejos

Usa arroz de grano redondo o corto. Este tipo de arroz libera más almidón durante la cocción, que es lo que le da esa textura cremosa característica. El arroz de grano largo también funciona, pero el resultado es menos espeso y untuoso.

No dejes de revolver. Sobre todo en los últimos diez minutos de cocción, revuelve cada dos o tres minutos. El arroz con leche tiene tendencia a pegarse y quemarse en el fondo, y una vez que eso pasa, el sabor a quemado se extiende a toda la olla.

La leche condensada va al final. Si la agregas demasiado pronto, puede caramelizarse en exceso o hacer que el arroz quede con un sabor más dulce de lo esperado. Incorporarla al final preserva ese sabor suave y lácteo que hace tan bueno a este postre.


Preguntas Frecuentes

¿Puedo usar leche descremada en lugar de leche entera?

Sí, pero el resultado será menos cremoso. La grasa de la leche entera es parte de lo que le da esa textura sedosa al postre. Si usas leche descremada, puedes compensar añadiendo una cucharada de mantequilla al final junto con la leche condensada.

¿Cuánto tiempo dura en el refrigerador?

Guardado en un recipiente tapado, el arroz con leche se mantiene bien hasta cuatro días en el refrigerador. Al día siguiente suele estar más espeso; agrégale un poco de leche fría o tibia y revuelve antes de servir para recuperar la cremosidad.

¿Puedo hacerlo sin azúcar aparte de la leche condensada?

Sí, la leche condensada ya aporta suficiente dulzor para la mayoría de los paladares. Si después de incorporarla sientes que falta un poco más de dulce, añade una cucharada de azúcar y revuelve sobre el fuego hasta que se disuelva. Prueba antes de agregar más.